Para R.M.M.
Estuve en un campo,
de hermosas rosas.
Me sent铆 afortunado,
de haberlo encontrado.
Una rosa estaba enferma.
La cuid茅, porque esa es mi labor,
yo soy el cuidador.
Le tuve paciencia a la flor,
cada d铆a que no abr铆a,
tuve menos expectativas,
pero no me alej茅 de ella.
A煤n cuando la flor dudaba,
yo ah铆 estaba.
No pas贸 mucho tiempo hasta que,聽
inspirado por mi compa帽铆a y dedicaci贸n,
todo el jard铆n se abri贸.
En un resplandor con su polen,
me daba la bienvenida a su amor.
Fue tal el estupor,
el sincero abrazo de amor,
que de pronto sent铆,聽
que yo no pertenec铆a ah铆.
Tuve que marcharme
y encontrar un jard铆n
al qu茅 cuidar.
Con una plaga tal,
que me pueda sentir en paz.
Marchito y seco,
para yo no serlo.
Abandonado,聽
para no sentirme
acomplejado.
Porque esa es mi labor,
Yo soy el cuidador.
En ese momento no supe,
que nunca podr铆a regresar,
al campo de rosas hermosas,
pues la plaga que invade聽
mi coraz贸n y mi alma
podr铆a da帽arlas.
Mi coraz贸n no sabe amar,
solo cuidar,
porque esa es mi labor,
yo soy el cuidador.